martes, 9 de marzo de 2010
Recuerdos del viento
Hay soles que brillan cada día, del mismo modo que hay lunas que unas noches crecen y otras decrecen. Pues puede que en el amor sea igual. Aunque hay amores que no son efímeros, tampoco son eternos. Y aunque no sean eternos, son casi imposibles de olvidar. He dicho casi. Porque luego ya depende de si nosotros decidimos colocar las nubes delante porque no aceptamos que esa luz brille cada día. Y sabes que saldrá cada mañana. Por eso te encierras, te torturas a ti mismo porque no le puedes olvidar. Es el recuerdo de algún querer lejano. Que forma parte del pasado pero no quiere dejarse caer en el pozo del olvido. Todos los recuerdos de un amor luchan por sobrevivir. Una lucha constante mas poderosa que tu. Y solo algunas personas son capaces de convertir aquellos soles en lunas. Luego esas lunas crecen, y decrecen. Y vuelven a crecer y a decrecer. Una lucha constante. Hay días que se quedan en mediaslunas, otros en soles. El recuerdo mas poderoso es el de un amor roto, recuerdo que se queda, recuerdo que te apuñala, recuerdo que te lo recuerda cada día. Aprender a vivir sin él es aprender a convivir con la ilusión otra vez. Cuando desaparece, cuando ves que se va desvaneciendo
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario